Fue el día en que se verificó en Atenas la restauración de la democracia, después del gobierno de facto de Agiospótamos y Rodomorfos, cuando vino el carcelero con una urna vigilada por dos milicos para que votara Sócrates; pues aunque por la Ley 203.785 inciso 6 los encarcelados no pueden votar, por el decreto adicional 203.786 c. f. están obligados a votar todos los tipos prominentes de la república, como lo era el gran Sócrates, bajo pena de multa y cárcel; y él de todos modos ya estaba en cana. Así que preguntó con murria:
El 28 de mayo de 1982 durante la guerra de las Malvinas, el teniente Roberto Néstor Estévez murió heroicamente luchando contra fuerzas británicas de élite. A 29 años de la gesta rendimos homenaje a este brillante oficial, proponiéndolo como modelo para todos los oficiales, suboficiales y soldados de las Fuerzas Armadas Argentinas.
María Eugenia Sierra de Desimoni, por derecho propio, constituyendo domicilio en la sala de mi público despacho, Vocal de la Sala IV de la Exma. Cámara de Apelaciones en lo Civil y Comercial, me presento y respetuosamente digo:
I.- OBJETO: Que vengo a formular objeción de conciencia a fin de que se me exima de la obligación de asistir al I Taller para Magistrados, Protocolo A en el marco del Plan para incorporar la perspectiva de género enla Justicia, en razón de que el referido plan, tal como fue diseñado porla Oficinadela Mujerdela C.S.J.N., contraviene mis convicciones personales.
II.- HECHOS: He sido citada con carácter obligatorio, para el día 29 de octubre y miércoles 9 de noviembre de 2011 al I Taller para Magistrados, Protocolo A, debiendo confirmar asistencia para que en el supuesto de imposibilidad se me asigne nueva fecha, atendiendo a la obligatoriedad impuesta por V.E. (Ac. 41/2010, punto 23).Se requiere como material para trabajar: sentencias judiciales en cuyo dictado haya participado y tengan relación con cuestiones de género. Adjunto la nota de citación, para que V.E pueda constatar lo expuesto. Leer el resto de esta entrada »
La ideología del género está metiéndose en los entresijos de la conciencia nacional. Avanza tenazmente y como ejército de ocupación no deja espacios sin devastar. Una legislación que la sostenga, reformas educativas que desde el aula la legitimen, y la infaltable faena cultural de persuasión y penetración casi irresistibles llevada a cabo por los medios de comunicación social.
A raíz de la controversia –siempre reiterada antes de cada acto electoral- entre quienes sostienen la “teoría del mal menor” y quienes rechazamos tomar parte de la farsa electoral, manteniendo la coherencia entre nuestro pensamiento y nuestros actos, nos parece oportuno transcribir algunos párrafos actualísimos del trabajo de Antonio Caponnetto titulado La Perversión Democrática, incluidos en el Cap. 3º de dicha obra.
Una variante directa de la doctrina del mal menor, y en rigor una aplicación de la misma, es la propuesta de votar al candidato menos indigno. Esta polémica, en particular, sacudió a integristas y no integristas enla España de principios del siglo XX, con acusaciones recíprocas que exigieron la mediación de la misma Jerarquía, buscando echar algún paño frío en el inflamado ambiente.
El Padre Pablo Suárez, de la Fraternidad Sacerdotal San Pío X, desde los Cuadernos de La Reja dio a conocer parcialmente esta ilustrativa reyerta. Su nota –titulada Moralidad del voto a candidatos menos indignos- fue acogida por Panorama Católico [1], en vísperas de las elecciones presidenciales del 28 de octubre de 2007 y, hasta donde sabemos, también por el Nº 214 de Tradición Católica, Madrid, febrero de 2008.
Dos aclaraciones de los interesados en difundir este debate se impone respetar y aprovechar. La primera, es la que aparece en el epígrafe del artículo original, cuando la Fraternidad Sacerdotal San Pío X sostiene que “la finalidad última y principal” del artículo de marras es que “ ‘tengan todos presentes que, ante el peligro de la religión o del bien público, a nadie le es lícito permanecer ocioso’. Porque ante la enormidad del mal, corremos el grave riesgo de renunciar a la acción, por pequeña que esta sea, por el bien común de la patria y de la sociedad”. Pero que de ningún modo es finalidad del escrito “alentar la participación de los católicos en la farsa electoral, porque si hay algo que fue llevando a los Estados cristianos a la catástrofe en que nos hallamos, fue creer imposible la resistencia a los dogmas republicanos dela Revolución”.
“Con pelliza de pastor y pantalón de Mahón agujereado de balazos, y ese color centeno de extremeño, duro de huesos e increíble de alma, he aquí, milagroso y cierto, a Rafael Sánchez Mazas… A Sánchez Mazas, el más antiguo falangista de todos los vivos y a la par el más nuevo porque, llega, casi resurrecto, del otro mundo, después de un viaje dantesco por países de sueño y pesadilla, con prisiones, barcos fantasmas, cárceles en el mar y en la tierra firme, insomnios, hospitales, paredes frías, fusilamientos, fugas, bosques, y al término de la noche y de las lunas, el encuentro alborozado con nuestras tropas, libre por fin, en el lugar y el momento en que, junto a la sombra azul del Pirineo, se libera España.
Tan feliz como Ulises tras el largo viaje, náufrago de tierra firme, salvado por si mismo, por su fe, su brío y su vitalidad inverosímil. Por el destino de la patria que le necesitaba en la hora del laurel y el triunfo, ella que lo tuvo en la hora rara de la fundación y el principio. Salvado por su propio destino personal que quizá le sometió a tan terribles pruebas para que uno de nuestros mejores espíritus en el orden del pensamiento se completase cabalmente como vencedor del desorden de la pasión y la acción. Leer el resto de esta entrada »
Los Episcopalianos -los anglicanos de Estados Unidos- se hunden. En diez años han perdido un 30 por 100 de sus feligreses. Un tercio de sus parroquias reúne a menos de 40 personas para la única celebración litúrgica que hace el domingo. Incluso 36 de sus catedrales no congregan ni a 200 fieles en el fin de semana. ¿Y esto por qué?
La representación profesional es el reflejo de los derechos e intereses comunes engendrados por el ejercicio de una profesión determinada. Cuando se reflexiona sobre este tema, surgen un conjunto de cuestiones, y la primera consiste en preguntar si los derechos e intereses son susceptibles de ser representados. A nuestro parecer, ello es tan factible o mucho más que una idea política, porque un derecho o un interés se concretan mejor que las opiniones, a pesar de lo cual el sistema representativo versa principalmente sobre estas últimas en la concepción moderna del Estado.